¿POR QUÉ DEBES HACER LA DECLARACIÓN DE LA RENTA?

La respuesta más adecuada a esta pregunta es que todo el mundo debe declarar las rentas obtenidas (con excepciones que contempla la norma) y obviamente a nadie le gusta. ¿Y para aquellos que no están obligados a declarar? A priori parece que lo más cómodo e inteligente es darse el gusto de no declarar las ganancias que hemos tenido durante el año, pero ojo, no cuesta nada echar un pequeño vistazo al borrador o propuesta de declaración y ver si, aun cuando no es necesario declarar,le han retenido de más, y resulta que le salga a devolver. Asimismo, el hecho de estar obligados a declarar tampoco significa que debamos pagar. Por lo que siempre conviene, al menos, fijarse en nuestros datos fiscales y analizar nuestra situación tributaria.

imagen renta

¿QUÉ ES EL BORRADOR?

El borrador es una propuesta de declaración que la Agencia Tributaria elabora en función de los datos ya consignados en su base de datos, es decir, le formula una declaración pero sólo con los datos que conoce de usted (retenciones, circunstancias familiares y personales, etc…). Pero no tiene por que saberlo todo de usted, es por ello que puede estar incompleto bien porque haya tenido usted más ingresos que desconoce y deba declarar, o bien porque haya tenido una serie de gastos que le convendría incluir o incluso por concurrir otras circunstancias de carácter personal (nacimiento de un hijo por ejemplo). Por tanto, es recomendable pararse un momento a pensar antes de confirmar dicha propuesta y ver si debemos o conviene completarla.

BENEFICIOS DE REVISAR EL BORRADOR POR UN PROFESIONAL

Al hilo de lo comentado, es aconsejable que el borrador sea revisado por un profesional que conozca los beneficios de los que pueda gozar antes de confirmar el borrador o, advertirle de la conveniencia de incluir rentas o ganancias que no aparecen, de cara a evitar llamadas de atención de la Agencia tributaria que conlleven cuotas adicionales a pagar e incluso sanciones.

A modo de ejemplo, podrían introducirse entre otros, cuotas sindicales de sindicatos a los que estemos afiliados, gastos de litigios con el empresario o las cuotas satisfechas de los colegios profesionales así como distintas reducciones en la base imponible de las aportaciones a sistemas de previsión social. O también para aquellos que tienen inmuebles arrendados pueden incluir una serie de gastos tales como reformas y gastos inherentes al inmueble (comunidad, tasas, incluso los intereses del préstamo adquirido para su adquisición, etc…).
También existen una serie de ventajas para aquellos autónomos que hayan iniciado una actividad durante 2015 o para todos los autónomos una serie de gastos vinculados con la obtención de ingresos.

Es decir, reducciones, gastos o deducciones que iremos publicando paulatinamente de manera más detallada para cada tipo de renta y ganancia.

¿QUIÉN ESTÁ OBLIGADO A DECLARAR?

Con carácter general, todos los contribuyentes están obligados a declarar. Sin embargo la ley establece excepciones que, insistimos, hay que revisar porque puede resultar ventajoso el hecho de declarar.

A) Rendimientos del Trabajo: aquellos que perciban más de 22.000 euros anuales (brutos) o más de 12.000 euros cuando procedan de más de un pagador (y el segundo y restantes pagadores superen globalmente 1500 euros) o cuando se perciban pensiones compensatorias, cuando el pagador no esté obligado a retener y cuando el rendimiento esté sujeto a un tipo fijo de retención.

B) Capital Mobiliario y Ganancias Patrimoniales sometidos a retención o ingreso a cuenta cuando se perciba más de 1.600 euros.

C) Imputación de rentas y letras del tesoro y subvenciones para la adquisición de viviendas de protección oficial cuando superen los 1.000 euros.

D) Contribuyentes que obtengan exclusivamente rendimientos del trabajo, de capital o de actividades profesionales, así como ganancias patrimoniales, con el límite conjunto de 1.000 euros brutos anuales y pérdidas patrimoniales de cuantía inferior a 500 euros.

¿QUÉ RENTAS NO HAY QUE DECLARAR?

Por supuesto, la ley introduce un abanico de rentas que aun estando sujetas, quedan exentas de tributación. Citamos las más relevantes y habituales, sin perjuicio del cumplimiento de ciertos requisitos en algunas de ellas:

-Indemnizaciones por despido hasta el límite de 180.000 euros

-Indemnizaciones por responsabilidad civil por daños personales

-Prestaciones de la Seguridad Social (o entidad que la sustituyan) en concepto de incapacidad permanente absoluta o gran invalidez.

-Pensiones por inutilidad o incapacidad permanente del régimen de clases pasivas.

-Las becas públicas

-Las cantidades percibidas por los hijos de sus padres en concepto de anualidades por alimentos en virtud de decisión judicial

-Los premios literarios, artísticos o científicos relevantes declarados exentos por la Administración tributaria.

-Las prestaciones por desempleo percibidas en la modalidad de pago único.

-Los rendimientos del trabajo percibidos por trabajos efectivamente realizados en el extranjero, con el límite de 60.100 euros anuales.

-Las indemnizaciones satisfechas por las Administraciones Públicas por daños personales como consecuencia del funcionamiento de los servicios públicos

-Las gratificaciones extraordinarias satisfechas por el Estado español por la participación en misiones internacionales de paz o humanitarias a los miembros de dichas misiones.

OS RECORDAMOS QUE PAULATINAMENTE, IREMOS ANALIZANDO CADA UNO DE LOS TIPOS DE RENTA.

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